




Wamos nació como una alternativa de movilidad para el mercado latinoamericano — específicamente Venezuela — donde las apps globales como Uber tienen presencia limitada o nula. El desafío no era copiar a Uber: era diseñar desde los comportamientos, métodos de pago y expectativas reales del usuario latinoamericano.
El mayor reto de diseño no era la complejidad técnica — era mantener coherencia de identidad entre la app del pasajero y la del conductor, que tienen flujos, densidad de información y prioridades completamente distintas.
La pantalla de entrada de Wamos tenía que equilibrar credibilidad de startup con familiaridad de app establecida. Un solo paso de login — teléfono, Google, Facebook o Apple — sin formularios largos ni fricción innecesaria.



El flujo de reserva tiene dos modos — viaje inmediato y viaje programado — que comparten la misma arquitectura visual. El usuario elige sin fricciones adicionales en el mismo contexto.
Al aceptar un viaje, el conductor ve las preferencias del pasajero directamente en la tarjeta de solicitud: si prefiere silencio, si tolera el frío, si acepta música. Esta información, que en otras apps está escondida en el perfil, aparece en el momento de decisión. Para el pasajero es una señal de que sus preferencias importan. Para el conductor es información que humaniza la solicitud antes de aceptarla.



Pago Móvil es el sistema de transferencia bancaria instantánea más usado en Venezuela. Los usuarios venezolanos no usan tarjetas de crédito para el día a día — usan Pago Móvil. Diseñé un flujo completo de recarga de wallet con Pago Móvil que incluía cálculo automático de bolívares equivalentes al dólar ingresado. Y cuando el sistema no podía validar la transacción, el modal de error mostraba exactamente qué salió mal y tenía un botón directo a soporte — sin dead ends.


El conductor necesita tomar decisiones en segundos. La tarjeta de nueva solicitud muestra todo lo que necesita: precio, distancia, tiempo estimado, método de pago y las preferencias del pasajero — antes de aceptar o rechazar.


Los conductores de apps globales no saben exactamente cuánto han ganado, cuándo, con qué tipo de pago ni cuál es su ratio de aceptación real. Wamos resuelve eso con un dashboard diario/semanal con todos los números.




Wamos fue el primer proyecto donde el contexto geográfico y cultural impactó directamente en decisiones de diseño fundamentales. No fue adaptar un producto existente — fue diseñar desde los comportamientos reales del mercado.